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Un informe insta al Banco Mundial a garantizar la eficacia de la ayuda a la educación |
En un informe realizado por RESULTS Educational Fund, una organización miembro de la CME EEUU, se analizan las tendencias en la financiación de la educación por parte del organismo de concesión de préstamos del Banco Mundial, la Asociación Internacional para el Desarrollo (AID).
El informe revela la insuficiente asignación de financiación al África subsahariana, un hecho que es motivo de preocupación ya que dificultará que África consiga los beneficios educativos alcanzados en el sur de Asia durante la última década. En el informe se refleja que, en 2009, los países más pobres del África subsahariana recibieron menos del 15% de la financiación destinada a la educación del Banco Mundial, a pesar de que en su territorio habitan 32 millones – el 44% – de los 72 millones de niños y niñas sin escolarizar del mundo.
En contraste con la infrafinanciación del África subsahariana, tres países – India, Pakistán y Bangladesh – han recibido más de $4.000 millones - más de la mitad - del presupuesto total de $8.000 millones del sector de préstamos a la educación del Banco Mundial en los últimos 10 años. Para empeorar la situación, el Banco Mundial ha reducido el volumen de fondos de la AID a la educación en un número creciente de países de renta baja (PRB); esta reducción afecta principalmente a países que habían sido aceptados para acceder a la financiación de la Iniciativa Fast-Track (FTI). Se trata de una cuestión problemática, ya que la FTI es un esfuerzo multidonante diseñado expresamente para facilitar financiación adicional para la Educación para Todos.
Sin embargo, en el informe se señala que el objetivo de adicionalidad no se está consiguiendo, ya que los fondos de la AID se alejan de los PRB, por lo que los fondos de la FTI se están convirtiendo en su única fuente de financiación de la educación. El informe concluye con un llamamiento a los donantes de la AID del BM y de la FTI para que adopten las medidas adecuadas, entre las que se incluiría la implementación de un enfoque de "fondos equitativos", destinados a ambas fuentes (FTI y AID) y la creación de un fondo mundial independiente.
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