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Millones de personas no tienen acceso |
En la actualidad, 75 millones de niños y 774 millones de adultos no tienen acceso a la educación.
Se trata de las personas más pobres del planeta y son precisamente las que más se beneficiarían si tuvieran la oportunidad de aprender.
La educación es imperativa para combatir la pobreza, mejorar la salud, crear oportunidades de crecimiento y posibilitar que todas las personas tengan la vida que desean.
La educación es imperativa para combatir la pobreza. Cuando las personas tienen la oportunidad de adquirir una educación básica, se observa un crecimiento económico más rápido y una disminución de la pobreza. Si las personas van a la escuela, tendrán más oportunidades en el futuro de ganar dinero y ayudar a sus familias.
- Un solo curso de escolarización primaria sirve para aumentar el salario futuro en un 5-15% en el caso de los niños e incluso más en el caso de las niñas.
- Por cada curso adicional de escolarización secundaria, el salario de una persona aumenta en un 15-25%.
- Ningún país ha conseguido nunca un crecimiento económico continuo y rápido sin que al menos un 40% de su población adulta sea capaz de leer y escribir.
La educación es esencial para mejorar la salud, detener la propagación del VIH/SIDA y permitir que las familias se enfrenten mejor a la enfermedad.
- Siete millones de casos de VIH/SIDA podrían prevenirse en la próxima década si todos los niños y niñas tuvieran acceso a la educación.
- Un niño cuya madre haya recibido una educación básica tendrá un 50% más de posibilidades de llegar a la edad de 5 años
La educación es un derecho humano. Los derechos humanos son inherentes a todas las personas, se adquieren al nacer y no pueden ser otorgados ni arrebatados. Los derechos establecen las condiciones básicas sin las que las personas no pueden vivir con dignidad.
Toda las personas, independientemente de su lugar de nacimiento, se merecen la oportunidad de recibir una educación de calidad.
La mayoría de las personas sin alfabetizar vive en los países más pobres del mundo.
Se excluye a las personas de la educación simplemente porque no tienen los recursos necesarios para asistir a la escuela, ya sea para hacer frente a los pagos escolares, los uniformes o los libros.
Muchos niños y niñas no pueden ir a la escuela porque tienen que trabajar para ayudar a sus familias o tienen que quedarse en casa para cuidar de sus familiares enfermos.
En las zonas rurales, los niños no van a la escuela por qué no hay centros disponibles y, en las zonas de conflicto, las familias pueden verse obligadas a escapar de sus hogares en busca de refugio; en algunos casos, los niños son obligados a participar en las guerras.
En numerosos países, las mujeres y las niñas son las últimas a la hora de ir a la escuela; a menudo, cuando las familias no pueden enviar a la escuela a todos sus hijos, envían únicamente a los niños.
- Un tercio de todos los niños y niñas sin escolarizar tiene alguna discapacidad
- El 60% de todos los menores sin escolarizar son niñas
- Casi 250 millones de niños y niñas tienen que trabajar para ayudar a sus familias
- La mitad de los niños y niñas sin escolarizar vive en comunidades donde el idioma utilizado en la escuela es diferente al que se habla en sus hogares.
Cuando finalmente consiguen ir a la escuela, se enfrentan a aulas atestadas de alumnos y a docentes sin formación y mal remunerados. Sin incentivos para permanecer en la escuela y aprender, muchos niños y niñas abandonan los estudios. En el África subsahariana, uno de cada tres niños nunca consigue finalizar la educación primaria y mucho menos acceder a la educación secundaria.
- En 2015, serán necesarios 18 millones de maestros adicionales para que todas las personas puedan acceder a la educación.
Se ha prometido un educación a todas las personas
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