Exigencias de la Campaña

La CME cree que si los gobiernos nacionales se esforzaran por materializar las siguientes 7 estrategias, se produciría un efecto enorme en el derecho de las personas con discapacidad:

  • Crear marcos legislativos apropiados, y desarrollar planes nacionales ambiciosos para la inclusión.
  • Procurar la capacidad, los recursos y el liderazgo necesarios para implementar planes nacionales ambiciosos sobre la inclusión.
  • Mejorar los datos sobre discapacidad y educación, y consolidar y fomentar la acción responsable.
  • Hacer escuelas y aulas accesibles y adecuadas para todos.
  • Garantizar que haya suficientes maestros cualificados para todos.
  • Combatir las actitudes que refuerzan y alimentan la discriminación.
  • Crear un entorno favorable y potenciador que fomente la educación inclusiva, con políticas intersectoriales y estrategias que reduzcan la exclusión.

Estas estrategias deben recibir el respaldo de los donantes bilaterales y de la comunidad internacional a través de la cooperación al desarrollo.

Los donantes bilaterales deben:

  • Cumplir el compromiso hace mucho tiempo contraído de asignar 0.7% del PIB a la ayuda, y de asignar por lo menos 10% de los presupuestos de ayuda a la educación básica, haciendo hincapié en el apoyo a los planees nacionales en los países con ingresos más bajos.
  • Garantizar que la ayuda de apoyo a la educación inclusiva, o los objetivos que reducen la exclusión de los niños y niñas discapacitados, se corresponden con las necesidades y los vacíos existentes para el cumplimiento de los objetivos EPT y MDG.
  • Garantizar que los programas, planes y políticas educativas hacen del apoyo a la educación inclusiva un elemento central de la asistencia al desarrollo y que los profesionales de las agencias de donantes tienen capacidad y los conocimientos necesarios para implementar los planes.
  • Garantizar que la ayuda respalda la aplicación consolidada de los planes nacionales, y que no se pierde en contribuciones, fragmentadas y de poca escala, a los esfuerzos que deberán resolver la educación inclusiva, y que está adherida a los principios acordados internacionalmente sobre la efectividad de la ayuda.
  • Reforzar la capacidad de los gobiernos asociados para que puedan centrarse en la inclusión por medio de la planificación, la implementación, la monitorización y la evaluación.
  • Garantizar que todos los programas educativos apoyan a los alumnos con discapacidad, prestando atención especial a los más marginados o a los que enfrentan varias dificultades, como las niñas o los niños y niñas con grados altos de discapacidad física o para el aprendizaje.
  • Dar apoyo a los gobiernos asociados para conseguir una coordinación adecuada entre ministerios y entre el gobierno, la sociedad civil y otros asociados para el desarrollo, por medio de procesos como los LEGs y otros fórums nacionales de planificación política.

La comunidad internacional debe:

  • Proponer objetivos claros y medibles con respecto a la educación inclusiva y a la discapacidad para la agenda post-2015, consiguiendo que la educación inclusiva esté plena y explícitamente referenciada.
  • Dar prioridad a la compilación de datos fiables sobre educación y discapacidad (con inclusión de los tipos de discapacidad y de las necesidades de apoyo) para optimizar la monitorización y el seguimiento del progreso de los objetivos post-2015.
  • La Asociación Mundial por la Educación (GPE) debe abanderar una educación más inclusiva para niños y niñas con discapacidades. A este fin habría que contar con experiencia y excelencia suficientes en los equipos de apoyo nacionales; la producción de orientaciones que fomentaran la inclusión, orientaciones para mejorar la recopilación de datos; y la incorporación de perspectivas educativas inclusivas en los procesos de valoración.
  • La GPE debe esforzarse por conseguir que los Grupos Educativos Locales (LEGs) tengan un espacio donde acoger a las organizaciones y asociaciones representativas de las personas con discapacidad.