Día Internacional de la Mujer – El lugar de una mujer sigue en la revolución

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¡Golpeas una mujer, golpeas una roca! Estas palabras las hicieron famosas las mujeres sudafricanas que resistieron y se enfrentaron a la opresión racial en 1956. Estas valientes mujeres se negaron a verse subyugadas por la política apartheid del gobierno y, aunque la manifestación de las mujeres era contra la restrictiva Ley de pases, este movimiento se convirtió en un punto clave en la lucha contra un sistema político injusto. La manifestación provocó cambios significativos en la ley y la emancipación de las mujeres en Sudáfrica.

 

La historia ofrece ejemplos de mujeres que rechazaron el statu quo y cambiaron para siempre el curso de los acontecimientos, desde la activista de la sociedad civil estadounidense, Rosa Park, a la activista keniata por los derechos de la mujer y el medioambiente, Wangari Maathai, que son reconocidas por su contribución y su lugar en la revolución. Hoy, nada ha cambiado. Las mujeres continúan al frente del movimiento de la sociedad civil, garantizando su legítimo lugar en traer la paz y generar igualdad en comunidades nacionales e internacionales.

 

Aunque ha habido progresos significativos y compromisos adquiridos en la narrativa de género, todavía tenemos mucho camino por recorrer para garantizar que las mujeres ya no se encuentran en los márgenes de la sociedad. Aquí es donde la educación juega un papel crucial como ecualizador y es una herramienta indispensable para transformar realmente el lugar de la mujer en la sociedad. Según UNWomen, la desigualdad de género sigue siendo una causa fundamental del hambre y la pobreza. “Se estima que el 60 por ciento de las personas que sufren de hambre crónica son mujeres y niñas”. (Política y estrategia de género WFP). En lo que respecta al empleo, los sueldos promedio de los hombres siguen siendo más altos que los de las mujeres y éstas, la columna de la sociedad, trabajan más horas que los hombres. Las mujeres siguen detrás de los hombres en puestos de toma de decisiones y liderazgo.

 

En la educación, la desigualdad de género sigue existiendo; las mujeres forman más de dos tercios de los 796 millones de personas analfabetas del mundo. En el África subsahariana, una región con la tasa más alta de niños no escolarizados, las niñas son las más excluidas, con un 24% de niñas desescolarizadas, en comparación con el 18% de los niños. En el norte de África y Asia occidental, el 12% de las niñas no están escolarizadas, en comparación con el 10% de los niños. Estas cifras indican que hay mucho en juego a la hora de reducir la brecha de género y garantizar que niñas y mujeres no queden atrás.

 

El papel de la educación para la emancipación de las mujeres

No hace falta decir que una mujer con educación tiene más probabilidades de poseer un mayor poder de decisión en su hogar. Las niñas con educación tienen un gran potencial para traer un cambio positivo a sus familias inmediatas y a la sociedad en su conjunto. Un buen ejemplo es la formidable Malala Yousafzai, galardonada con el premio Nobel y activista acérrima por la educación de las mujeres, y la joven de 16 años, Greta Thunberg, que está agitando las cosas en el movimiento climático.

 

La Campaña Mundial por la Educación es un movimiento mundial de la sociedad civil comprometido a defender la educación como derecho humano fundamental, que moviliza la presión pública sobre los gobiernos y la comunidad internacional para que cumplan sus compromisos con el suministro de una educación pública obligatoria para todas las personas, en particular niños, mujeres y personas de comunidades excluidas. La CME reconoce que la igualdad de género es un derecho humano y un requisito para lograr objetivos de desarrollo social, político y económico más amplios, tal como se establece en la Agenda para el Desarrollo Sostenible.

 

Este año, la ONU celebra el Día Internacional de la Mujer bajo el lema “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio” y pone el foco en formas innovadoras en las que podemos fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. En el siglo XXI, las mujeres ya no ocupan un papel desvalorizado en la sociedad. Ahora más que nunca, es fundamental que las mujeres sean celebradas y elevadas al nivel más alto por su inmensa contribución a la hora de dar forma a un mundo que es no sexista, sin sesgo de género y que inequívocamente genera sistemas igualitarios para todos. La CME celebra este día y exige el llamamiento a los sistemas educativos que toman en consideración un análisis exhaustivo de las barreras de género a las que se enfrentan niños y niñas para completar una educación pública gratuita, inclusiva de calidad. Para poder contar una historia diferente el año que viene, una metodología más sistemática y amplia debe desafiar las dañinas normas de género y transformar las sociedades patriarcales en sociedades que valoran la igualdad y la inclusión.

 


Autoras: Voces femeninas y activistas en educación de varias ONG de todo el mundo.

 

Madeleine Zúñiga miembro fundadora de Foro Educativo, una ONG nacional de Latinoamérica especializada en propuestas de políticas educativas. Es autora de varios artículos y publicaciones sobre asuntos de educación bilingüe intercultural para pueblos indígenas.

 

Ema Jackson Directora de campaña de Send My Friend to School coalición británica de la sociedad civil de ONG de desarrollo internacional, sindicatos de profesores y organizaciones benéficas.

 

Beathe Øgård es Presidenta del Fondo de asistencia internacional a estudiantes y académicos. El lema del SAIH es “educación para la liberación” y cree que la educación es el arma más efectiva para generar el cambio. La organización trabaja para promover el derecho a la libertad académica.



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