5 razones por las que la sociedad civil es clave para lograr el ODS4

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 17 subraya la necesidad de “revitalizar la alianza global para el desarrollo sostenible”. Aunque la sociedad civil debería ser uno de los socios principales para lograr los ODS, nuestra experiencia durante el reciente Foro político de alto nivel tiende a mostrar que se nos concede muy poco espacio dentro del sistema de las Naciones Unidas.Además, la Cumbre ODS impuso condiciones más duras para que asistan representantes de la sociedad civil, con inaceptables retrasos en la confirmación del registro de los participantes. Al mismo tiempo, la ONU entró silenciosamente en una alianza fortalecida con el Foro económico mundial, concediendo acceso preferente al sistema de la ONU al sector privado, y promoviendo abiertamente un aumento de la participación de los proveedores privados en la educación.

Creemos que es necesaria una alianza fortalecida con la sociedad civil, y aquí expresamos 5 razones para ello.

1. La sociedad civil y la educación ya trabajan en alianza en todo el mundo 

El movimiento de la sociedad civil por la educación ha reconocido la importancia de trabajar juntos; se han desarrollado y ampliado redes a nivel nacional, regional y global. Las redes educativas buscan oportunidades para participar en plataformas multi-sectoriales, al tiempo que invitan a organizaciones de distintos sectores a participar en el diálogo y la acción conjunta, lo cual está dando resultados. Se han iniciado diálogos entre sectores, que ya están logrando un cambio positivo. En Bangladesh, la sociedad civil hizo campaña y apoyó la puesta en marcha de programas fortalecidos de alimentación en la escuela para acabar con el hambre en las aulas, y programas de educación sanitaria en las escuelas, incluyendo la salud sexual y reproductiva. En países vulnerables al clima, incluyendo Papúa Nueva Guinea y Sri Lanka, y recientemente Mozambique, los activistas por la educación trabajan estrechamente con ONG medioambientales para garantizar que niños y adultos tienen acceso a la educación por el desarrollo sostenible, y para concienciar sobre el cambio climático, la preservación medioambiental y la seguridad alimentaria.

2. La sociedad civil puede evaluar la calidad de las alianzas

La idea subyacente en la realización de los derechos humanos es que existe una responsabilidad compartida para lograr las condiciones necesarias de dignidad, protección y desarrollo de todos los individuos y pueblos. Este es el motivo por el que los estados tienen la responsabilidad legal internacional de asegurar los recursos financieros suficientes para respetar, promover y satisfacer los derechos humanos y, especialmente, el derecho a la educación para todos.

Las alianzas deben medirse por medios cuantitativos y cualitativos y es fundamental que las medidas cualitativas capturen tanto la calidad de la alianza en sí misma, como la calidad del impacto generado por la alianza en relación al logro del resto de objetivos.

Deben desarrollarse medidas específicas para determinar lo que hace efectiva una alianza y los criterios sobre lo que constituye una alianza deben desarrollarse a nivel nacional y no desviarse de los marcos de indicadores globales y temáticos. Todas las alianzas con gobiernos nacionales deben ser transparentes y adherirse a compromisos y tratados internacionales, incluyendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre los derechos de la infancia, la Declaración de Nueva York y los Convenios globales sobre migración y refugiados.

En el marco de los derechos humanos, la cooperación internacional es indispensable para que los países menos desarrollados alcancen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por su parte, estos tienen la obligación de asignar el máximo de los recursos disponibles a este propósito.

Una alianza global revitalizada e inclusiva por el desarrollo sostenible es importante para lograr todos los ODS. En lo que respecta a la educación y el aprendizaje de por vida, la alianza con la sociedad civil es fundamental para un método inclusivo que no deje a nadie atrás e impulse todo el potencial de la educación para contribuir a la implementación de todos los objetivos. La sociedad civil demuestra la capacidad para trabajar a través de los sectores y para interactuar en un proceso complejo y multi-temático.

3. La sociedad civil puede fortalecer la responsabilidad de los estados y las organizaciones internacionales

Los actores de la sociedad civil asumen una variedad de funciones en el proceso de implementación de la educación; interactúan con quienes toman decisiones a distintos niveles; apoyan y asesoran a gobiernos y les hacen rendir cuentas; defienden la educación entre distintos actores.

La Semana de Acción Mundial por la Educación 2018, titulada “Responsabilidad por el ODS4 a través de la participación ciudadana”se centró en responsabilizar a los gobiernos y la comunidad internacional por la implementación de la agenda ODS4 completa, pidiendo a los gobiernos que “mantengan sus promesas”, dirigiéndose especialmente a promesas realizadas para financiar el ODS4, que debe implementarse de forma efectiva, asegurando que niños y adultos de todo el mundo pueden recibir una educación pública de calidad.

Por último, ninguna de las ventajas potenciales libera al estado de cumplir con sus obligaciones en relación a la financiación de la educación. Estas obligaciones requieren la implementación de mecanismos presupuestarios en tres dimensiones:

a) aumentar la partida del presupuesto que va a la educación,

b) aumentar el tamaño del presupuesto general incrementando los ingresos fiscales,

c) aumentar la sensibilidad del gasto, es decir, la capacidad para analizar el gasto dentro del sector educativo con una lente de equidad, y

d) aumentar el escrutinio ciudadano del presupuesto.

4. La sociedad civil garantiza una metodología inclusiva basada en los derechos humanos

En muchos países la sociedad civil es un portador irreemplazable de trabajo educativo para grupos marginados y desaventajados, jugando un papel importante en el suministro del servicio, y es el socio principal de muchos gobiernos en áreas como la alfabetización. La sociedad civil ayuda a la educación a organizarse de forma integral y holística, incorporando un aprendizaje formal, no formal e informal, y reconociendo una diversidad de formas de aprendizaje y conocimiento. Las organizaciones de la sociedad civil implementan medidas, programas y proyectos concretos; se basan en la experiencia sobre el terreno y ayudan a llegar y empoderar a grupos y comunidades vulnerables.

La igualdad de género se integró hace tiempo en la defensa de la educación, en especial en asuntos como el matrimonio infantil y la violencia relacionada con el género en las escuelas. Del mismo modo, las redes y organizaciones de la sociedad civil que representan a personas con discapacidades, están profundamente integradas en la comunidad educativa y han sido fundamentales a la hora de exigir sistemas educativos inclusivos.

El marco normativo del derecho a la educación contempla la obligación del estado denominada “disponibilidad”, que implica que la educación debe ser gratuita y financiada por el gobierno y que debe haber una infraestructura adecuada y profesores formados capaces de apoyar el suministro de la educación. La defensa de la sociedad civil educativa por una educación gratuita, inclusiva y de calidad, observa en particular la privatización y comercialización de la educación, que ha empeorado la desigualdad, y ha profundizado la desigualdad económica en general.

5. La sociedad civil apoya la recopilación de información y el análisis independiente del progreso hacia los ODS

En muchos países, la sociedad civil respalda la recopilación de información y los procesos de monitoreo, incluyendo la participación en la preparación de VNR. La producción de informes paralelos otorga una visión más equilibrada del progreso real y ayuda a desafiar los informes, a menudo demasiado ideales, producidos por los gobiernos. Es, por lo tanto, de la mayor importancia fortalecer la capacidad de la sociedad civil para monitorear y evaluar la equidad y la calidad en la educación y la formación y garantizar una generación de informes más transparentes para la responsabilidad pública. Y, aun así, la libertad académica y de la sociedad civil se ven amenazadas en muchos países, en especial en lo relacionado con el trabajo en el desarrollo internacional y la protección de los derechos humanos. Más de cien gobiernos han introducido leyes restrictivas durante los últimos dos años, que han cerrado el espacio para las organizaciones de la sociedad civil en distintas partes del mundo. Algunas de ellas se enfrentan a dificultades graves, incluyendo violencia, acoso y encarcelamientos, y recientemente la situación se ha agravado dramáticamente en Brasil, por ejemplo. Esta tendencia no sólo es razón para una preocupación general sobre la democracia y los derechos humanos, sino que mina específicamente los ODS y su dimensión social y pone en riesgo directo los esfuerzos para lograr una educación de calidad y un aprendizaje de por vida para todos, ya que la alianza es decisiva a la hora de aspirar a este objetivo.

 

Autores: Maryline Mangenot, Luis Eduardo Pérez Murcia, Vernor Muñoz

Fuentes de las citas: Informes de situación de EASG



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