Educación de calidad y derechos de las mujeres en la región árabe

Educación de calidad y derechos de las mujeres en la región árabe

Con ocasión del Día internacional de la mujer el 8 de marzo: “Generación igualdad: reconociendo los derechos de las mujeres para un futuro igualitario”, debemos hacer una pausa y reflexionar en profundidad sobre el estado de la educación en la región árabe, en relación con las dimensiones regionales y globales del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4).

La región árabe ha realizado progresos importantes hacia la mejora del acceso de las niñas a la educación. El Índice de paridad de género alcanzó el 0,99 a nivel de educación preescolar, 0,93 en la etapa de educación secundaria y 1,1 para la educación terciaria, en 2017 [1]. La Campaña árabe por la educación para todos reafirma que para eliminar la violencia contra las mujeres y lograr la igualdad de género, niñas y mujeres deben ser educadas y empoderadas para convertirse en defensoras de sus propios derechos. Debemos también invertir en educación y hacerla accesible, obligatoria y gratuita para todos, independientemente de sexo, género, etnia y edad.

No obstante, hoy, 3 millones de niños están fuera de la escuela debido a conflictos

Según UNICEF (2019), se estima que unos 9,3 millones de niños de entre las edades de 15 y 17, se encuentran desescolarizados, y las niñas suman más de la mitad de estos. Igualmente preocupante resulta el enorme coste de los conflictos: se calcula que 3 millones de niños desescolarizados habrían accedido a la educación de no haberse producido los conflictos de Siria, Irak y Yemen. Las desigualdades en el acceso a la educación persisten a través de Oriente Medio y el norte de África, donde los niños más pobres y afectados por conflictos, son constantemente dejados atrás. Por toda la región, los niños de las familias más pobres tienen siete veces más probabilidades de quedar fuera de la escuela que los niños de las familias más ricas, mientras que los niños de las áreas rurales tienen tres veces más probabilidades de estar fuera de la escuela que sus iguales de áreas urbanas. Al nivel de la escuela secundaria inferior, las niñas tienen el doble de probabilidades de estar fuera de la escuela que los niños.[2]

El estado de la educación en los territorios ocupados de Palestina requiere atención urgente. A través del trabajo de la Coalición palestina por la educación la difícil situación de las niñas se ha puesto claramente de manifiesto y se han realizado recomendaciones prácticas. Todo este trabajo se destaca en su reciente artículo de investigación.

Mientras la crisis persiste a lo largo de la región árabe y los recursos para afrontar las necesidades humanitarias inmediatas y los objetivos de desarrollo a largo plazo son cada vez más limitados, se hacen más necesarios unos mejores planes estratégicos para garantizar una respuesta proactiva y reactiva para mantener el compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4. Ésta debería focalizarse en la inclusión de los grupos más vulnerables, pobres y frágiles, como las mujeres y las niñas de las áreas rurales y de los suburbios urbanos. Debe hacerse una prioridad de la promoción del aprendizaje de por vida y la mejora de la calidad de la educación. También es importante fortalecer el sistema para garantizar que la evaluación crítica de asuntos de justicia social y responsabilidad moral y las acciones para afrontar la discriminación, la desigualdad y la exclusión social que resultan de ofrecer a los grupos marginados cierto control sobre sus vidas.

La respuesta proactiva de la sociedad civil

Para responder a la inmediata necesidad de la gente, en especial mujeres y niñas, de la región árabe, la sociedad civil, las coaliciones nacionales por la educación, las redes regionales árabes que trabajan en educación, llevaron a cabo tremendas acciones colectivas para ofrecer respuestas innovadoras, proactivas y adaptadas a las necesidades de la gente.

El 14 de diciembre de 2019, la Casa árabe para la educación y el desarrollo de los adultos, conocida como “AHAED”, se presentó en Líbano, Beirut. AHED es un programa progresivo que reúne a 4 redes de la región árabe: La Campaña árabe por la educación para todos (ACEA), la Red árabe por la educación popular (ANPE), la Red árabe por la educación cívica (ANHRE) y la Red árabe por la alfabetización y educación adulta (ANLAE). Esta iniciativa se basa en el derecho de los individuos a un aprendizaje y una educación de por vida sin ningún tipo de discriminación, y se encuentra en línea con Educación 2030.

Está diseñada para ser una plataforma para el intercambio para practicantes, instituciones y legisladores, promoviendo el poder de la educación adulta en el mundo árabe, hacia la renovación de las metodologías de la educación adulta y el desarrollo de un renacimiento educativo y una revelación. Las redes ven esta iniciativa como una herramienta para mejorar los esfuerzos para cambiar la realidad de los países árabes, con un enfoque en vincular la educación con el desarrollo. Ven AHAED como un paraguas para un gran número de instituciones y cuerpos particularmente interesados en el aprendizaje y la educación de los adultos para alcanzar sus metas comunes.

Del mismo modo, la Red árabe para la educación cívica (ANRHE), siendo socia de la Organización de mujeres árabes de Jordania, está implementando un proyecto piloto financiado por UNWOMEN y que se enfoca en la combinación de modelos de aprendizaje y prácticas pedagógicas relacionadas para mujeres en dos campos de refugiados sirios de Jordania y en 4 áreas marginadas y menos privilegiadas en el norte y el sur de Jordania, para ofrecer a las mujeres una segunda oportunidad para aprender.

Además, la Campaña árabe por la educación para todos (ACEA) concluyó en diciembre de 2019 su simposio anual sobre los resultados sociales de los sistemas educativos en la región árabe y para mejorar la responsabilidad de los valores de la educación y cómo puede adoptar la igualdad, equidad, ecuanimidad, justicia social, aceptación y otros aspectos sociales; un impacto social que ofrecerá un monitoreo robusto y una evaluación rigurosa de un sistema de democracia y gobernanza de la educación.

Hacia sistemas inclusivos

Finalmente, es importante mencionar que un proceso participativo de aprendizaje que adopta los valores de la cooperación, el respeto por la diversidad, la igualdad, la equidad, el respeto, la responsabilidad y la aceptación basados en experiencias personales y el pensamiento crítico, es necesario para garantizar que todos pueden disfrutar de su derecho a la educación. En este sentido, debemos trabajar para reconocer la diferencia y las identidades que podrían jugar un papel en la marginalización basada en edad, cultura, idioma, religión, género, raza, discapacidad o estatus social, estatus económico o nivel educativo. A través de estos programas, ANHRE desarrolla habilidades para vivir en un mundo cada vez más diverso. El sistema educativo formal y no formal debe enfocarse en la inclusión de los derechos de los grupos más vulnerables a la discriminación, exclusión y marginalización, en especial niñas y mujeres, personas con discapacidades, refugiados, personas desplazadas y los más pobres.

[1] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). 2019. Instituto de Estadística de la UIS. [EN LÍNEA] Disponible en: http://data.uis.unesco.org/# [Consultado el 28 de mayo de 2019]
[2] https://www.unicef.org/mena/press-releases/over-one-third-adolescents-aged-15-17-are-out-school-across-middle-east-and-north

Autoras:

Fotouh M. Younes y Abeer Takrori Tamimi, Red árabe para la educación cívica (ANHRE) y Campaña árabe por la educación para todos (ACEA)



Deja una respuesta