El programa que dio a luz y apoyó movimientos de la sociedad civil por la educación en todo el mundo

El programa que dio a luz y apoyó movimientos de la sociedad civil por la educación en todo el mundo

En la década de 2000, la Campaña Mundial por la Educación (CME) decidió replicar su modelo exitoso de reunir a las organizaciones de la sociedad civil. Pero esta vez fue a nivel nacional, regional y global, dando lugar gradualmente al Fondo Regional de la Sociedad Civil para la Educación (FRESCE), financiado con US $70,3 millones por la Alianza Mundial para la Educación (AME).

El FRESCE estaba anclado en la ideología de que las alianzas y coaliciones tienen el poder de generar cambios. Durante 10 años, el FRESCE había sido un programa global único y ambicioso que apoyó la participación ciudadana en la política, planificación, presupuesto y monitoreo del sector educativo.

También ha ayudado a las organizaciones de la sociedad civil a unirse para formar diversas coaliciones nacionales y hacer que sus gobiernos rindan cuentas de sus compromisos con la educación. La CME pasó de apoyar a 44 coaliciones en 2009 a 63 coaliciones en todo el mundo en 2019.

Las etapas iniciales
La CME y el Foro Mundial sobre la Educación en el año 2000

La historia del FRESCE no está completa sin dar crédito a los actores influyentes y poderosos de la sociedad civil que se reunieron en 1999 para organizar a la sociedad civil en la educación. Estos incluyeron representantes de ONG internacionales, particularmente ActionAid, Oxfam International, Education International y Global March Against Child Labor, quienes se unieron para formar la Campaña Mundial por la Educación (CME).

La CME fue rápidamente reconocida como el representante legítimo de las 300 ONGs que se reunieron en Dakar en preparación para el Foro Mundial sobre la Educación en 2000 y «se convirtió en el representante de facto de la posición de las ONGs» en la Iniciativa Vía Rápida de la Educación para Todos (EFA-FTI, sigla en inglés), el nombre antiguo de la Alianza Mundial para la Educación, y también en otros espacios de política externa.

El trabajo de la CME se centró en el establecimiento de redes educativas nacionales, con el objetivo de asegurar los compromisos globales de financiamiento de la educación, reconfirmar la posición y la importancia de los maestros para alcanzar los objetivos de la Educación Para Todos (EPT) y proteger los derechos de los niños.

2002-2010: El Fondo de Educación de la Commonwealth (CEF, sigla en inglés) y el proyecto Estrategias del Mundo Real

Las primeras características del FRESCE se remontan al Fondo de Educación de la Commonwealth (CEF). Como proyecto de incidencia por la educación financiado por el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) y administrado conjuntamente por ActionAid, Oxfam GB y Save the Children UK, buscó fortalecer coaliciones educativas nacionales de amplia base y gestión democrática para influir en las políticas a nivel nacional y lograr que todos los niños excluidos, especialmente las niñas, vuelvan a la escuela pública.

Al mismo tiempo, en 2005, la CME, la Asociación Asia y Pacífico Sur para la Educación Básica y de Adultos (ASPBAE, sigla en inglés) y la Red Africana de la Campaña sobre Educación para Todos (ANCEFA, sigla en inglés) presentaron el proyecto Estrategias del Mundo Real (RWS II, sigla en inglés) al gobierno de los Países Bajos. Esta fue una campaña de 3 años, en 52 países y en 3 continentes, que se centró en aumentar la participación de la sociedad civil en el diálogo social. Trajo a los ciudadanos comunes a la mesa de decisiones para responsabilizar a sus gobiernos ante el Marco de Acción de Dakar.

Ambos programas comenzaron a desarrollar las características principales del futuro FRESCE: el fortalecimiento de las redes globales, regionales y nacionales y el reagrupamiento de los actores de coaliciones educativas para que la educación permanezca muy alto entre las prioridades nacionales de los gobiernos.

2009 – 2012: Fase I – El nacimiento y el despliegue inicial del FRESCE

En 2008, las discusiones sobre la eficiencia de la ayuda ocuparon un lugar destacado en la agenda global. EFA-FTI había prometido que «Ningún país seriamente comprometido con la Educación Para Todos se verá frustrado en el logro de este objetivo debido a una falta de recursos».

Para encontrar fondos para que las coaliciones nacionales puedan participar en el diálogo sobre políticas en torno a la EPT, la CME presentó una propuesta al Comité del Fondo para el Desarrollo de Programas Educativos (EPDF, sigla en inglés) de la EFA-FTI para apoyar las coaliciones educativas nacionales en 45 países socios en Asia y el Pacífico, África y América Latina. Estas amplias alianzas de la sociedad civil incluirían ONG locales y nacionales, sindicatos docentes, grupos de padres, organizaciones comunitarias, grupos religiosos y muchos otros que se unieron con el interés común de promover la educación para todos en su país.

El proyecto FRESCE de US $17,6 millones fue aprobado por dos años en diciembre de 2008 por el Comité EPDF de la Iniciativa Vía Rápida de la Educación para Todos. La Campaña Mundial por la Educación fue el organismo anfitrión, y se reclutaron tres personas para formar parte de un Secretariado que supervisaría los tres Fondos Regionales de Educación de la Sociedad Civil establecidos en África, Asia y América Latina. Estos fondos regionales tenían como objetivo apoyar las coaliciones nacionales de la sociedad civil en 51 países, permitiéndoles asumir un papel activo en la EFA-FTI y otros procesos de políticas educativas. La arquitectura del FRESCE estableció un sistema de controles y equilibrios entre los donantes internacionales, el organismo anfitrión, y las coaliciones nacionales. Entre otras medidas, también se estableció un comité de financiación independiente en cada región para deliberar sobre la calidad de los proyectos y la asignación de fondos. Además, se identificaron tres agencias de gestión financiera (Oxfam GB en África, Education International en Asia, ActionAid en América Latina) para garantizar una buena gestión financiera.

El FRESCE necesitaba ser lo suficientemente flexible como para adaptarse a la variedad de realidades locales en los países objetivo, y a las trayectorias, las capacidades y las estrategias de las coaliciones que participaban en el programa.

El FRESCE I resultó ser una experiencia única para las OSC comprometidas con la defensa de la educación en múltiples niveles. El alcance de los fondos permitió a la CME y sus socios fortalecer las capacidades de 45 coaliciones nacionales, un logro extraordinario en solo tres años, a pesar de graves limitaciones externas. Según el informe de evaluación independiente del FRESCE, el FRESCE “… ha sido capaz de articular y capacitar a una variedad de redes de la sociedad civil que inciden en la calidad de la educación en todo el mundo …»

2013-2015: FRESCE Fase II: Un programa completo con objetivos ambiciosos

La evaluación independiente del FRESCE I formuló cuatro recomendaciones importantes [1] que indicarían pautas claras para el diseño del FRESCE II, el programa de seguimiento presentado a la AME. Se articularon en torno a cuatro necesidades:

  • un enfoque de género organizacional más explícito;
  • herramientas más ágiles para que el monitoreo y la evaluación se conviertan en una herramienta para el aprendizaje interno, la reflexión y la aceleración del cambio positivo, en lugar de ser visto como una carga;
  • tomar ventaja de ser una red global para desempeñar un papel más activo en la promoción de la fertilización cruzada de experiencias y la colaboración Sur-Sur;
  • una entidad supervisora que quiere y puede desempeñar el papel de supervisión de manera proactiva.

Con estas recomendaciones en mente, un nuevo FRESCE II comenzó a principios de 2013 con la estructura de tres niveles (global, regional y nacional) del programa sin sufrir cambios. El monto total de la subvención para el FRESCE II fue de US $19,5 millones desde abril de 2013 hasta finales de 2015, lo que financió y apoyó a 51 coaliciones nacionales de la sociedad civil. Sus objetivos eran «contribuir al logro de los objetivos nacionales de educación y Educación Para Todos garantizando la participación efectiva de las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos en los debates educativos y la planificación y revisión del sector».[2] Se tomó la decisión de tener una entidad supervisora externa a las estructuras del Banco Mundial para la Fase II, y, por lo tanto, la UNESCO fue seleccionada a fines de 2012.

FRESCE II también fue apoyado por la Iniciativa Alemana BACKUP – Educación en África para actividades en África, y el gobierno de España (AECID) para países no asociados a la AME en América Latina y el Caribe. Los recursos de AECID fueron administrados directamente por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), como parte de un programa unificado del FRESCE en la región.

La evaluación independiente del FRESCE de 2015 declaró que:

“El programa FRESCE ha demostrado un nivel considerable de efectividad en el fortalecimiento de la participación de la sociedad civil en el desarrollo, implementación y monitoreo de políticas del sector educativo, y las coaliciones son cada vez más reconocidas por sus respectivos gobiernos por su credibilidad, capacidad demostrada y efectividad para contribuir a la incidencia basada en evidencia.»

“Los datos recopilados y analizados apuntan al hallazgo de que el apoyo a la investigación a través del desarrollo de capacidades y recursos financieros es una de las principales contribuciones del programa FRESCE. El apoyo a las coaliciones para emprender o respaldar la investigación ha sido una herramienta clave que ha brindado a las coaliciones una forma de aportar contribuciones sustantivas al ámbito de las políticas”.

2015-2019: FRESCE Fase III – La última fase

En el transcurso de 2015, la CME pasó por un riguroso proceso de evaluación para convertirse en el administrador de la subvención para un nuevo programa FRESCE III. La nueva fase del programa fue aprobada por la AME en octubre de 2015 por un período inicial de tres años, de 2016 a 2018, por un monto de US $28,8 millones. Posteriormente, se acordó extender el programa hasta fines de 2019 como un período de transición hasta que el nuevo fondo de la AME, Educación de Voz Alta, esté operativo. Con el período de extensión aprobado, el financiamiento total para la fase 3 llegó a US $33,2 millones.

La aprobación incluyó un marco de resultados revisado con indicadores incorporados en una plataforma de monitoreo, evaluación y aprendizaje en línea que se implementó en 2016 y la instalación de una auditoría interna integrada en la arquitectura de gestión de la CME. Un cambio importante fue la clara obligación de todos los beneficiarios del FRESCE de vincular su trabajo con los Objetivos Estratégicos de la AME, lo que incluye la agenda completa del ODS 4. El programa FRESCE en su conjunto se creó para reforzar los objetivos del Plan Estratégico de la AME, especialmente el Objetivo Estratégico 3 sobre el diálogo político efectivo e inclusivo, el Objetivo Estratégico 2 sobre el fortalecimiento de la planificación y la implementación de políticas, y el Objetivo Estratégico 4 que hace hincapié en la creación de alianzas.

A través del programa, se apoyó a las coaliciones para llevar a cabo investigaciones orientadas hacia la incidencia y campañas de sensibilización pública, y para compartir conocimientos y aprendizajes dentro y entre las regiones, a fin de coordinar mensajes, aprender las mejores prácticas y mejorar las competencias políticas relacionadas con los procesos de la AME y el ODS 4.

El programa FRESCE III se amplió aún más para apoyar diversas coaliciones de la sociedad civil en 63 países con objetivos específicos para estar mejor informados y participar de manera efectiva en la planificación de políticas relacionadas con la educación, la formulación de presupuestos, el monitoreo y la revisión, así como en debates de políticas de alto nivel al nivel comunitario, local, y nacional.

Dado que el proyecto acaba de finalizar, actualmente se está realizando una evaluación externa completa.

Siguiendo adelante

El programa FRESCE, creado a través de la Campaña Mundial por la Educación, ha recorrido un largo camino y ha cambiado de manera sostenible el trabajo de defensa de la educación de la sociedad civil a nivel nacional, regional y global.

Algunos de los resultados de alto nivel del FRESCE (a confirmar en la evaluación final) son:

  • Las coaliciones fortalecieron sus capacidades para el trabajo (técnico) de incidencia.
  • Tienen una comprensión más amplia del ODS 4 y han aumentado sus habilidades en el seguimiento y monitoreo del presupuesto.
  • Las coaliciones y sus miembros han fortalecido su capacidad para atraer fondos, diversificar su movilización de recursos y ser financieramente sostenibles mediante la promoción de fondos nacionales para el apoyo de la sociedad civil.
  • El FRESCE ha ayudado a las coaliciones a mejorar e incrementar las comunicaciones internas entre los miembros y las regiones para difundir información o proporcionar comentarios de los miembros estatales / regionales a través de plataformas (eventos) con el fin de compartir entre grupos temáticos y regionales.
  • La diversidad y la inclusión de las coaliciones se fortalecieron mediante la incorporación de nuevos miembros como grupos juveniles, grupos de mujeres, grupos que representan áreas regionales y grupos que representan poblaciones marginadas y minoritarias.
  • Las coaliciones han ganado un mayor reconocimiento por parte de los gobiernos como un importante actor de la sociedad civil en los procesos de formulación de políticas y leyes; incluso a través de enlaces formales con el parlamento y comités.
  • Alrededor del 90% de las coaliciones participan y pueden influir en los grupos locales de educación u otros organismos consultivos nacionales.
  • Las actividades de incidencia de las coaliciones exhortan a los formuladores de políticas a priorizar los objetivos globales y comprometer fondos adicionales para la educación en la agenda pública.
  • Entre los ejemplos de cambios en las políticas se incluyen: un currículo para la educación en la primera infancia, el marco para la inclusión de las niñas en la educación, el derecho a una educación básica gratuita, un currículum sensible al género, el desarrollo profesional de los docentes, la prohibición del castigo corporal y el reconocimiento de los idiomas minoritarios.
  • Las coaliciones participan en acciones relacionadas con la educación en emergencias y se dedican a planificar, coordinar y monitorear los servicios educativos en emergencias.
  • Las coaliciones han utilizado y difundido investigaciones que identifican brechas en la educación para crear conciencia sobre cuestiones clave e informar la toma de decisiones.
  • Las coaliciones participan en campañas en torno a la seguridad infantil y el castigo corporal, el papel de los actores privados en la provisión de educación, y el idioma de instrucción.
  • Las coaliciones sensibilizan con éxito sobre temas de equidad e inclusión y aumentan el empoderamiento de los grupos marginados (niñas, niños sin escolarizar, niños pastores, personas con discapacidad, adultos analfabetos).
  • Las coaliciones han aumentado sus capacidades de investigación y su reputación y capacidad en investigación de alta calidad. Han fortalecido su colaboración con la academia y las alianzas con instituciones académicas.

En consonancia con el punto de vista de la CME y los esfuerzos iniciales de la AME para habilitar a la sociedad civil como un socio clave en la toma de decisiones políticas hace casi diez años, la nueva herramienta de apoyo a la incidencia de la AME, Educación En Voz Alta, introducirá un enfoque nuevo y revisado para la financiación de la sociedad civil. El nuevo marco de Educación En Voz Alta permite que más actores formen alianzas en todos los niveles, lo cual es un paso alentador para aumentar la vitalidad de la sociedad civil, y una iniciativa bienvenida para superar los diversos desafíos para lograr el ODS 4 hasta el 2030.

El programa FRESCE ha llegado a su fin, pero su legado permanecerá. Los impactos de más de 10 años de apoyo de la AME y otros donantes al programa FRESCE continuarán presentándose en el profesionalismo y la perseverancia de las coaliciones nacionales y regionales. El FRESCE contribuyó a crear un movimiento educativo global fuerte y unificado que continua en la lucha por el derecho a la educación para todos.

Autor:

Wolfgang Leumer, Jefe del Programa FRESCE, CME

[1] Las cuatro recomendaciones se citan textualmente del Informe de Evaluación FRESCE de noviembre de 2012, pp 96-101

[2] Documento de programa, mayo de 2013



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