COVID-19 y la educación de adultos

COVID-19 y la educación de adultos

El COVID-19 ha causado una crisis sanitaria que posee un importante impacto en todos los componentes de la educación. Según la UNESCO, el cierre de las escuelas está afectando a más del 90% de la población estudiantil en todo el mundo. Las estadísticas llevadas a cabo sobre el impacto del COVID-19 en la educación se centran únicamente en la educación de los niños y los jóvenes sin considerar la educación de los adultos, que también se está interrumpiendo.

El ODS4 tiene como objetivo garantizar el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida, pero la crisis del COVID-19 nos confirma una vez más que la educación adulta no es una prioridad para la mayoría de los países.

Los efectos del COVID-19 en la Educación Adulta de África Occidental

En general y tradicionalmente, la educación de los adultos nunca ha recibido suficiente financiación. El cierre de los centros de enseñanza para adultos ha impactado de forma negativa sobre las pequeñas ganancias obtenidas para la educación de adultos a lo largo de los años a través del sistema formal. El aprendizaje intergeneracional que se llevó a cabo en un tiempo cuando los padres y los hijos discutían la tarea por las noches ya no existe, ya que se carece de nuevo contenido de aprendizaje tanto para los niños como para los adultos. El confinamiento ha conllevado la desaceleración de las actividades económicas y la exacerbación de la pobreza en los países en vías de desarrollo donde los niveles de educación ya son de por sí, son excepcionalmente bajos. Como resultado, los adultos que participaron en programas educativos para poder disfrutar de su derecho a la educación, se vieron obligados a interrumpir sus estudios. Es probable que todo esto conduzca a que vuelva el analfabetismo, ya que todos los adultos que han tenido que suspender su aprendizaje, no volverán a los centros educativos porque tendrán que priorizar sus actividades económicas al final del confinamiento. Con el comienzo de la temporada de lluvias en abril de 2019, la mayoría de los adultos dará prioridad al trabajo en el campo en detrimento de su aprendizaje. Se ha suspendido la financiación de los centros educativos para adultos en la mayoría de los países y, en consecuencia, no se han pagado los salarios a los profesores de dichos centros.

Iniciativas para promover la enseñanza de adultos durante el COVID-19

A diferencia del sector de educación formal donde se está introduciendo la enseñanza a distancia[1] utilizando emisoras de radio y televisión, los planificadores educativos están ignorando al subsector de la educación informal. Sin embargo, cabe destacar que existen ciertas iniciativas lideradas por las OSC y las PTF. En Togo, por ejemplo, los facilitadores de los centros de educación de adultos participan en una campaña de concientización de puerta a puerta sobre el COVID-19 que se imparte en los idiomas nacionales. En Benín, la red Pamoja Benin ha diseñado una serie de carteles sobre medidas de higiene y sobre el comportamiento de distanciamiento social en cuatro idiomas nacionales. En Guinea, se ha diseñado una serie de imágenes para concienciar sobre la contaminación, los síntomas de la enfermedad y las medidas de higiene importantes. En Gambia, se ha creado un banco de alimentos para ayudar a la población que vive en la pobreza.

Lecciones aprendidas del COVID-19 y la manera de proceder

El mundo no será el mismo después de la pandemia del Covid-19. A partir de ahora, tendremos que contar con emisoras de radio y canales de televisión de forma más activa en la educación y en la enseñanza de adultos a través de programas diseñados en colaboración con especialistas en educación adulta.

Será crucial ampliar el aprendizaje en base a las TIC de los centros educativos de adultos para así evitar la interrupción del aprendizaje en tiempos de crisis. Así mismo, se deberán promover los enfoques de alfabetización como la alfabetización familiar e intergeneracional, ya que esto permitirá la continuidad del aprendizaje en un entorno propicio y seguro.

Para garantizar que nadie se quede atrás, existe esa necesidad urgente de establecer iniciativas a nivel nacional, regional e internacional para que haya continuidad en el aprendizaje de los adultos, ya que la educación adulta es la clave para la prosperidad y para que haya una paz sostenible.

Artículo de Pamoja West Africa, sobre el impacto del COVID-19 en la educación adulta

Por Carole de AVANDE HOUNDJO, Coordinadora de Pamoja West Africa

[1] https://fr.unesco.org/covid19/educationresponse/nationalresponses



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