Financiación de la educación 2030

Financiación de la educación 2030

¿Cuáles son las implicaciones para la financiación interna?

La Financiación de la educación 2030 requerirá altos niveles de financiación sostenida, junto con el logro de la equidad, la eficiencia y la efectividad del gasto. Los recursos internos siguen siendo la fuente más importante de financiación de la educación.

Con el objeto de aumentar y mejorar la financiación interna de la educación, los países deben:

  • Aumentar la financiación pública de la educación: Esto requiere diversificar o encontrar nuevas fuentes de financiación, la ampliación de la base impositiva, previniendo la evasión fiscal y el aumento de la partida del presupuesto nacional asignada a la educación”. Las marcas internacionales recomiendan destinar el 15- 20 % del gasto público a la educación, y el 4-6 % del PIB.
  • Aumentar la eficiencia y la responsabilidad: Los recursos existentes debe utilizarse de forma más eficiente, por ejemplo, mejorando la gestión y la responsabilidad.
  • Dar prioridad a quienes más lo necesitan: Los recursos destinados a la educación deben utilizarse de forma más igualitaria y de un modo dirigido, hacia aquellos que tienen las mayores necesidades educativas, como niños jóvenes y adultos, mujeres y niñas desaventajados, y personas en áreas afectadas por conflictos.

Implicaciones para la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)

La brecha financiera anual entre los recursos internos disponibles y la financiación necesaria para cumplir los compromisos 2030, es especialmente grande en países de bajos ingresos, donde constituye el 42 % del coste anual total.

La financiación externa de la educación debe aumentarse y mejorarse, y, para lograrlo, los socios educativos deben:

  • Revertir la disminución de la ayuda a la educación: el cumplimiento de todos los compromisos relacionados con la AOD es fundamental, incluyendo el compromiso realizado por muchos países desarrollados de alcanzar el objetivo del 0,7 % del Producto Nacional Bruto (PNB) para la AOD para los países en desarrollo, y del 0,15 % al 0,20 % del PNB a los países menos desarrollados.
  • Mejora de la efectividad de la ayuda a través de la armonización y mejora de la coordinación: Donantes, países de ingresos medios y otros socios deben apoyar la financiación de los compromisos de Educación 2030, de acuerdo con las capacidades y otras prioridades de cada país. Los donantes deben garantizar que la ayuda se armoniza y se coordina mejor y que fortalece el sentido de propiedad nacional, los sistemas y la responsabilidad, para sus ciudadanos.
  • Mejora de la equidad de la financiación externa: La financiación externa debe dirigirse mejor para apoyar subsectores desfavorecidos, países de ingresos bajos y grupos vulnerables y desfavorecidos.
  • Asignar y aumentar los flujos de ayuda a la educación en conflictos y crisis: El Marco para la acción 2030 exige respuestas humanitarias urgentes e incremento de esfuerzos para apoyar la educación e emergencias y crisis prolongadas. La creación de sinergias entre la financiación humanitaria y del desarrollo, puede mejorar la efectividad de la recuperación en estados frágiles o afectados por conflictos.

¿Cuáles son los procesos y mecanismos globales para la financiación del ODS4?

El proceso de la financiación para el desarrollo: La agenda de acción de Addis Abeba adoptada en la Tercera conferencia internacional sobre financiación para el desarrollo (Addis Abba, 13-16 julio 2015) proporciona un nuevo marco mundial para la financiación del desarrollo sostenible. El seguimiento del proceso de financiación para el desarrollo está garantizado a través de foros ECOSOC regulares sobre financiación para el desarrollo. También se ha creado un grupo de trabajo inter-agencia de la ONU para la financiación para el desarrollo.

La Comisión internacional para la Oportunidad de financiación global de la educación, también conocida como Comisión por la educación, es una iniciativa global que incluye a líderes mundiales, legisladores e investigadores, para el desarrollo de un caso de inversión renovado y atractivo, y una ruta de financiación para alcanzar una oportunidad educativa igual para niños y jóvenes. El trabajo de la Comisión se basa en la visión acordada por líderes mundiales en 2015 con el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU para la educación. En base a su informe La generación del aprendizaje: Invertir en educación para un mundo cambiante, La generación del aprendizaje: Invertir en educación para un mundo cambiante, publicado en 2016, la Comisión ha propuesto el establecimiento de un Servicio de financiación internacional de la educación (IFFEd). No obstante la sociedad civil expresó su preocupación respecto a este nuevo mecanismo.

Alianza Mundial por la Educación: La Alianza Mundial ha crecido más allá de la Iniciativa Fast Track (IFT) establecida en 2002. La plataforma operativa de la AME continuó enfocándose en el valor de planes de sector educativos nacionales, apoyados por actores clave a nivel nacional 8idealmente, en un Grupo local de educación). La AME también amplió su apoyo técnico directo a los procesos nacionales, a través de la interacción técnica, nuevas directrices, actividades de desarrollo de la capacidad, y la difusión de las mejores prácticas e innovaciones mundiales, para acomodar a países frágiles y post-conflicto, y para incluir las cinco metas EFA mientras se mantiene el énfasis en la educación básica. Ahora la AME ha surgido como el segundo mayor donante multilateral a la educación básica y secundaria en países en desarrollo, con la rápida expansión de socios AME en países en desarrollo, de 44 países en 2010 a 65 en 2017, de los cuales 29 son frágiles o están afectados por conflictos. Para unirse a la Alianza Mundial, los países realizaron compromisos internos a planes creíbles de sector, y para mejorar la financiación interna, como la Conferencia de Dakar de 2018. La AME es la principal financiadora del Fondo de la sociedad civil para la educación dirigido por la CME.

El fondo ‘La Educación no puede esperar’ (ECW): La Cumbre de Oslo sobre educación para el desarrollo 2015 exigió la creación de un esfuerzo unido global para movilizar la acción colectiva y una financiación significativa de la educación en emergencias. La ECW se lanzó en 2016 para satisfacer mejor las necesidades de 75 millones de niños y jóvenes más afectados por crisis y conflictos en todo el mundo. Es el primer fondo mundial que da prioridad a la educación en la acción humanitaria. Al reunir socios públicos y privados, ECW ofrece un apoyo rápido en emergencias y ayuda a los países a recuperar su planificación a largo plazo de sus finanzas.

 

Fuente: Publicación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 de la UNESCO